Esta será mi última noche en la ciudad de Rio Cuarto. En las próximas horas estaré contemplando con ansiedad y entusiasmo los detalles, las partes sueltas que a veces pasan inadvertidas cuando lo cotidiano sólo es parte del paisaje, esfumándose hacia los bordes, pero no hoy, hoy no es así y desde hace muchos días, esos detalles son el patrimonio de una descomposición anunciada y prevista. Así lo he deseado y así he querido que suceda este trance, ya sin más letargos...
Así es que hoy, será mi último día en la ciudad de Rio Cuarto. Y cuando me refiero a último, me refiero a la manera en que soy respecto a él.
Esta fue la carta que me dejé escrita, guardada en el bolsillo del pantalón que colgué en el ropero de el ex Martín que hoy veo desde la altura que he alcanzado. Lo que dije ya es mi verdad, puesto que lo hice experiencia.












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