
El uso consciente de la energía es la base para el CONTROL de nuestra vida y de la propia experiencia extracorporal. Tenemos un cuerpo físico y otros cuerpos multidimensionales que están unidos todos a su vez por un conjunto de envolturas energéticas que son el conjunto de chakras (algo más de 404 en total) y "almacenes" energéticos a niveles cuánticos.
Según han explicado gente experta o al menos con una fuerte base de estudio profundo en estos temas, que existen básicamente dos tipos de energía:
1-. La energía inmanente o energía natural: Es la energía primaria, impersonal que ocupa todo el universo físico y el "extra-físico". Ha recibido nombres como Chi, Prana, fluido vital, Baraka, Akasa, luz astral, etcétera.
Esta energía puede ser captada, manipulada y transferida por las consciencias.
Se puede clasificar en diferentes tipos:
Geoenergía: Es la energía telúrica (de la tierra), se suele absorber por los chakras de la planta del pié y mantiene la energía vital del sexo. Es más densa que el resto.
También está la Fitoenergía, la hidroenergía, la cosmoenergía, la aereoenergía y la Extrafísica. Esta última es más sutil que el resto y se absorbe con la descoincidencia de los cuerpos.
2-. La energía conciencial: La energía inmanente una vez absorbida pasa a ser energía conciencial. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestro campo energético, conocido también como energía anímica, magnetismo personal, y varios nombres más. Es nuestra tarjeta de presentación. Lo forman el conjunto de nuestros pensamientos, sentimientos y energías.
La energía conciencial es diferente para cada persona, como una huella dactilar.
Hay técnicas que permiten mejorar y expandir la energía:
-Alimentación equilibrada.
-Ejercicio físico, también se ejercita el cuerpo energético. Equilibrar los chacras, los almacenes energéticos como el Tan Tien con prácticas como el tai Chi chuan o el Qui Gon.
-El sueño, para captar energía extrafísica.
Hay un ejercicio muy útil para aprender a diferenciar y controlar la energía.
El ejercicio fue creado por el Dr. Waldo Vieira de Brasil.
Se denomina: Movilización básica de las energías concienciales.
MOVILIZACIÓN BÁSICA DE LAS ENERGÍAS CONCIENCIALES
En primer lugar hay que tener muy claro que se trata de moverlas sólo por medio de la voluntad, sin muletas (imaginación, talismanes, cristales, etc.).
Hay que educar, asumir, nuestra capacidad de movilizarlas igual que movemos el cuerpo físico. Cuando levantamos un brazo no necesitamos visualizar el músculo tensándose ni el desplazamiento de los huesos. Para movilizar la energía procederemos de la misma manera, mediante un acto de voluntad.
Se compone de tres fases:
-Circuito cerrado.
-Exteriorización de la energía.
-Absorción de la energía.
CIRCULACIÓN CERRADA DE ENERGÍAS:
Puede realizarse tumbado boca arriba con los brazos extendidos a lo largo, sentado cómodamente con los brazos reposando en las piernas o de pie con los brazos paralelos al cuerpo. Con el tiempo se aprende a realizarlo en cualquier postura, incluso mientras se hacen otras tareas.
Se relaja el cuerpo, si es necesario, un par de respiraciones profundas. Se relajan progresivamente piernas, brazos y cabeza. Mediante una orden de la voluntad se acumula energía en lo alto de la cabeza, encima del chakra de la coronilla.
Cuando has acumulado suficiente energía se hace bajar recorriendo todo el cuerpo lentamente, notando su paso y como va haciendo vibrar las células: Cabeza, cuello, pecho, brazos, estómago, sexo, piernas hasta llegar a los chakras de la planta de los pies.
Se vuelve a subir la energía por el mismo procedimiento y una vez arriba se vuelve a bajar a mayor velocidad y así sucesivamente aumentado la cadencia hasta conseguir una vibración uniforme que se denomina "ESTADO VIBRACIONAL". Se mantiene durante unos minutos.
Es normal que al principio no se note nada, pero con la práctica se sentirá como una especie de corriente energética indolora que recorre el cuerpo. Para quien haya estado consciente durante la salida del cuerpo es posible que haya notado algo parecido pero de mayor intensidad. Las sensaciones energéticas son muy variadas y dependen de cada persona: brisas, cambios de temperatura y otras que cambian según la persona.
El estado vibracional ayuda a organizar nuestro cuerpo energético y beneficia a la salud, armoniza los chakras y mejora la percepción psíquica. Requiere voluntad y práctica pero los beneficios merecen la pena.
EXTERIORIZACIÓN DE LA ENERGÍA:
Seguidamente detienes la vibración lentamente y mediante un comando de la voluntad decides expulsar energía por todo el cuerpo, notando como la energía fluye hacia el exterior, a veces de forma más clara por unos chacras que por otros. Mantén ese estado durante unos minutos.
La exteriorización expande el aura y sirve para limpiar energéticamente el lugar en el que estamos. Es recomendable hacerlo en el espacio donde tengamos intención de realizar el viaje astral. También esta energía se puede enviar a un lugar a distancia.
ABSORCIÓN DE LA ENERGÍA:
Se cesa voluntariamente la exteriorización y se procede a absorber energía también por acción de nuestra voluntad. La absorción se produce por todo el cuerpo, pero a veces un chakra más necesitado realiza esa absorción de forma más intensa. Lo ideal es absorber energía inmanente (pura) y por ello resulta más fácil realizar este ejercicio en la naturaleza, pero no es imprescindible, la energía no entiende de espacio ni tiempo. Este proceso se realiza muchas veces de forma inconsciente cuando estamos en el campo o la playa. Hay lugares en los que no es conveniente la absorción, por ejemplo una discoteca, el metro o un hospital.













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