Conciencia y autorrealizaciónLa conciencia y la comprensión de uno mismo se cultivan a fin de entender la identidad vital verdadera de cada uno. En el estado de meditación, "el Yo" se experimenta como una energía consciente que adopta la forma de un punto de luz.
Esta energía vital
denominada también como alma se experimenta como algo distinto y separado de la energía del cuerpo material.
Las funciones y la interacción entre mente, intelecto y personalidad se entienden a través de un proceso de observación de uno mismo. El meditador aprende a aquietar y controlar la mente y deja que la conciencia haga oír su voz de forma clara.
Asimismo, se debe enfatizar la importancia de asimilar bien la relación entre los valores
ADQUIRIDOS y los valores
INNATOS y entre los valores y las virtudes, junto con la importancia de examinar y renovar los valores propios en el nivel más interno de nuestra vida.
El reconocimiento consciente del alma, por tanto, se desarrolla y permite comprender la dimensión del yo en su totalidad.
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El viaje más importante que puedes emprender es "el viaje hacia el interior". Es un viaje que te conduce hacia la "verdadera persona que eres". Hacia un lugar situado más allá de la conciencia diaria, en el que empieza la potenciación espiritual.
El poder espiritual te confiere la capacidad de elegir el pensamiento creativo en vez del pensamiento automático; la respuesta en vez de la reacción; la paz, el amor y la armonía en vez del estrés, el conflicto y el desconcierto.
La meditación te permite "emprender este viaje interior". La meditación te ofrece una "imagen espiritual clara de ti mismo" y te ayuda a comprenderla. Además, te ayuda a redescubrir y utilizar las cualidades positivas todavía latentes en ti, te permite fortalecer los puntos positivos de tu carácter y generar actitudes y respuestas a la vida positivas y creativas. Empiezas a "recordar cosas sobre ti mismo" que ya sabías pero que hacía tiempo que habías olvidado.
Empiezas a disfrutar de los momentos de silencio y a saborear los períodos de introspección y reflexión. La meditación también te ayuda a desconectar de los hábitos perjudiciales de pensamiento, sentimiento y reacción. Esto tiene como resultado una liberación consciente y positiva de energía, que mejora tu actitud, acciones e interacciones.
El proceso de "sumergirte en tu interior", desconectar de los hábitos perniciosos, conectar con tus recursos espirituales innatos y volver a conectar con tu vida exterior te brinda un poder personal muy duradero.
La meditación se imparte como una técnica para "despertar el conocimiento sobre uno mismo" que conduce a la realización plena. La meditación aquieta la mente y da poder al intelecto con el fin de lograr el conocimiento interior y la comprensión de las leyes y los principios espirituales que mantienen la armonía y que pueden facilitar la renovación natural en todos los ámbitos de la vida en la tierra.
Igual que cualquier técnica, "la meditación requiere de práctica" para lograr buenos resultados. Cada vez hay más gente que se está acostumbrando a practicar algún tipo de meditación en su rutina diaria, ya sea como un antídoto efectivo para combatir el estrés o como simple método de relajación. La práctica de un poco de meditación todos los días enseguida se convierte en un hábito fácil y espontáneo, que te recompensa con generosidad por el esfuerzo que exige.